Archivo de la categoría: Leyendas

Espejito Espejito

Espejito EspejitoHemos escuchado de varias leyendas de terror cortas, una muy singular y que no puede pasar desapercibida es una basada en los espejos.

Este objeto de reflejo guarda muchos mitos, uno de ellos es que supuestamente son entradas a un mundo maligno paralelo al nuestro o que en ellos existen espíritus atrapados y como olvidarnos de aquella superstición ligada a la suerte en la que si rompes uno perderás tu buena fortuna.

Pues la siguiente leyenda de terror cuenta que hubo un espectro que logró tomar el cuerpo de un niño que se acababa de mudar con su familia a una casa nueva, en donde todos estaban ayudando a arreglar las cosas, los nuevos inquilinos tenían dos pequeños, uno de ellos le contó a su hermano que había oído voces de uno de los espejos, sin embargo éste no le creyó. Durante una noche quien ya había oído los sonidos antes volvió a escucharlos, pero esta vez durante la madrugada, por lo que la curiosidad lo llevó a levantarse y ver qué pasaba.

Los espejos empezaron a temblar y de ellos esqueléticas manos jalaban al pequeño, uno de estos espectros logró arrebatarle su alma y dejar el pequeño cuerpo como un envase vacío, la maliciosa criatura desde ese día se hizo pasar por el pequeño, cambiándole su conducta y provocando que le dé fin a la vida de sus padres y hermano empujándolos por las escaleras.

Han intentado durante muchos años sacar el espejo de las paredes de la casa, sin embargo esto no ha podido ser posible debido a que al parecer una fuerza extraña y sobrenatural evita que se le pueda retirar. Este espejo está a la espera de su próxima víctima, ya que la residencia tendrá la llegada de nuevos inquilinos ya sea tarde o temprano.

Leyenda al otro lado de la pantalla

Leyenda al otro lado de la pantalla

Esta leyenda ocurrió en marzo del año 2000 en un condado de Illinois en los Estados Unidos.
Chloe acababa de recibir su ordenador nuevo y estaba ansiosa por conectarlo a internet, pues sus amigas le habían contado que en las salas de chat podía encontrar a su media naranja.

Conectó el cable del teléfono al puerto indicado y acto seguido abrió su explorador de Internet y escribió una dirección de chat. Inmediatamente Chloe quedó impresionada al ver la cantidad de temas de los cuales se podía conversar ahí. Desde leyendas antiguas, hasta lo que a ella le interesaba en ese momento, que como todos saben era encontrar pareja.

Ingresó sus datos y esperó a que un internauta se conectara con ella. Más rápido que un rayo comenzó a charlar con Justin, un sujeto que le dijo que vivía en Chicago. Luego de platicar por varias horas la chica se despidió y le dijo:

– ¡Me parece estupendo que vivamos en la misma ciudad! Tendremos que vernos en persona pronto, me encantó conversar contigo.

– Y porque esperar… Puedo ir a tu casa ahora mismo. Sé dónde vives.

– ¿Sí? No te creo.

– Vives en un apartamento, en un edificio de color café que está en una esquina. ¿O me equivoco?

– ¡Es verdad! No me explico cómo sabes eso.

– Ya te lo dije Chloe, he seguido tus pasos muy de cerca. Conozco tus gustos, inclusive he hablado con tu madre. Me interesas. Voy a irte a buscar, no te muevas tu casa, llego en media hora.

La muchacha no podía moverse de su asiento del susto que le había provocado esa conversación. Cuando pasaron 30 minutos, empezaron a golpear la puerta de su departamento.

Chloe entró en pánico, lo que provocó que no llamara a emergencias e informara de la situación que estaba pasando. Subió a la azotea y temblando de miedo se aventó al vacío creyendo que era la única manera de salvarse del ataque del acosador.

12 horas más tarde, los periódicos publicaban esta trágica historia titulándola así: «otra broma pesada que termina en suicidio». El tabloide señalaba que el supuesto perseguidor de la joven, había sido una de sus amigas, la cual quiso jugarle una broma.

En la actualidad la otra chica se encuentra en un hospital psiquiátrico.

Las Teclas de Marfil

Las Teclas de Marfil

En una ciudad de provincia del sur de la Argentina se cuenta la historia de un talentoso pianista quien desde antes de cumplir los diez años ya era el mayor concertista de su comunidad. A la edad de nueve años Damián, el joven prodigio, fue llevado a estudiar música en París para explotar todo su potencial.

El éxito del joven en Europa fue tal que nunca volvería a su tierra, pues los conciertos y presentaciones se sucedían noche tras noche en la vida de Damián. Tan concurrida como su vida profesional era la amorosa del joven, quien no solo conquistaba mujeres con su maestría sobre las teclas sino con los dominios de otras artes.

Muchas fueron las jóvenes y no tan jóvenes que pasaron por los brazos de la prominente estrella, pero solo una la dueña de su corazón. Teresa se llamaba, era una joven peruana de la alta sociedad cuya vida se dividía entre Lima y Paris. Pero quiso el destino que esta joven, una de las más bellas doncellas nacidas en el altiplano, declinara continuamente los intentos del joven pianista.

Las historias cuentan que Damián, como parte de sus galanterías dedicaba conciertos enteros a la joven que de vez en cuando asistía a escucharle, pues su padre era fanático del piano. Una noche, presa de profunda tristeza por los desplantes de la joven el pianista compuso una balada para piano muy triste, que según sus vecinos desgarraba la oscuridad parisina.

Esta melodía nunca sería presentada oficialmente, pues esa noche desdichada Damián dio fin a su vida que, a pesar de que parecía llena de satisfacciones, nunca fue exitosa en el amor. Cuentan que de vez en cuando las teclas de su piano favorito, que reposa en un museo parisino, llora solo la triste melodía

Cuento popular del escorpión

Cuento popular del escorpión

Además del calor, en el desierto tienes la oportunidad de cruzarte con un sinfín de alimañas ponzoñosas, las cuales pueden acabar con tu vida en un santiamén. Néstor sabía esto la perfección, por eso aunque pasaba gran parte de su día entre nopales y cactus, vigilaba que no se le acercara uno de esos bichos raros que aparecen en tantas y tantas leyendas.

Se me viene de la mente las leyendas y los cuentos populares de los escorpiones. Esos pequeños animalitos que se esconden debajo de la arena para atacar a su víctima sin ser vistos.

Me cuentan que un día que Néstor fue a cortar unas tunas, se distrajo pues ese día en particular hacía mucho calor y el agua de su cantimplora se había agotado. La única manera que tenía de saciar su sed en ese momento era pelando uno de los frutos que acababa de recolectar.

Tomó su machete y peló la tuna. Comenzó a saborearla detenidamente, pues el líquido que de ésta salía era fresco y delicioso. En eso estaba cuando sintió un fuerte piquete. Movió la cabeza hacia abajo y vio como un escorpión se retiraba del lugar.

Presurosamente, tomó a la sabandija de la cola y le dijo:

– No merezco que me mates. Yo no te he hecho nada.

– Eso lo sé, pero en esta zona del desierto impera la ley del más fuerte. Si tú no me matas, alguien de tu especie lo hará. Respondió el alacrán.

Los movimientos y la velocidad con la que Néstor pronunciaba las palabras, cada vez se hacían más lentos debido a que el veneno avanzaba poco a poco por su sistema. En el instante en que el hombre iba a exhalar su último aliento, el escorpión se le acercó y volvió a picarlo.

– No morirás el día de hoy. Pero te convertirás en uno de los míos y así te darás cuenta que tu especie no respeta a ningún ser vivo. Pronunció el bicho.

Néstor quedó convertido en un escorpión al pie de ese nopal.

La reencarnación de la niña

La reencarnación de la niña

Una joven pareja que vivía en un pueblo muy chico en donde todos se conocían muy bien, y en donde los rumores corrían rápidamente, vivieron una de las leyendas de terror cortas más contadas en Europa.

Este matrimonio tuvo una hija al poco tiempo de haberse casado, la cual tenía malformaciones, algo que fue muy mal visto por el pueblo profundamente católico que creía que este tipo de hechos eran ocasionados por demonios.

Hartos de tantos rumores acerca del tipo de malformaciones que tenía su hija, los padres de la niña decidieron ir a un río que se encontraba en el campo, cerca de unas montañas, en donde decidieron tirar a la niña por allí, para de esa manera deshacerse del problema social que le causaba a la pareja.

Con el tiempo este acontecimiento perturbó notablemente a la pareja de jóvenes recién casados, puesto que los rumores acerca de la niña no dejaron de circular en el pueblo, y ellos mismos se sentían muy mal de lo que habían hecho hace tiempo atrás.

Luego de haber pasado dos años de que decidieron tirar a su hija en un río, tuvieron una nueva niña, la cual nació completamente sana, muy hermosa, rubia y de ojos claros. La niña fue rápidamente presentada en sociedad, para de esa manera lograr el apoyo y comprensión del pueblo, que se había creído la mentira de que la otra niña había muerto por problemas de salud.

Al pasar los años, cuando la niña cumplió 15 años, decidieron ir en un viaje por crucero al mar Mediterráneo, en donde sucedió un hecho escalofriante, ya que cuando se encontraban en medio del mar, la niña les preguntó a sus padres: ¿No volverán a tirarme al agua cierto?.

Cuento popular una lección para Giorgio

Cuento popular una lección para Giorgio

Millones de veces hemos leído que en los cuentos populares los protagonistas son reyes, príncipes o princesas a los que les toca enfrentarse con uno o varios obstáculos, pero que al final de cuentas salen airosos.

Por fortuna hay otros cuentos populares que no se limitan sólo a eso, sino que invitan al lector a reflexionar sobre sus propias acciones.

Giorgio era el más pequeño de una familia acaudalada que vivía a las afueras de la ciudad. Para su cuidado tenía a su disposición a dos nanas y dos mayordomos, quienes se dividían el trabajo en dos turnos con el fin de no dejarlo solo ni un instante.

El niño los trataba muy mal y de vez en cuando hasta los ofendía, diciéndoles que su tarea era la de obedecer y nada más.

Sin embargo, las veces que lo llegó a escuchar su padre, dedicaba unos minutos para reprenderlo fuertemente pues le comentaba que independientemente de la labor que una persona desempeñara, todos los seres humanos eran iguales y por consiguiente debían ser tratados con respeto.

Desgraciadamente por culpa de unos malos negocios en la Bolsa de Valores, la familia de Giorgio se en vio la necesidad de vender sus propiedades y quedar prácticamente en la ruina.

Posteriormente su madre murió como consecuencia de una grave enfermedad y su padre se suicidó al ver cómo su vida se había desmoronado.

Solamente quedaban Giorgio y su hermano mayor, quien se enlistó en el ejército y de vez en cuando le mandaba unos cuantos pesos para su manutención. No obstante, el dinero no era suficiente por lo que el chico buscó trabajo.

Vio que en una zapatería que estaba cerca del albergue en donde pernoctaba, solicitaban un ayudante. Sin preguntar cuál sería el sueldo que ganaría, Giorgio mirando hacia el suelo le suplico al dueño que le diera el puesto:

– Estoy muy necesitado. Prometo que haré todo lo que me pide y lo que no sepa, lo aprenderé.

– Por supuesto Giorgio, el empleo es tuyo. Dijo el encargado.

Cuando el muchacho levantó la vista se sorprendió, pues observó que quien le hablaba no era otro que Hipólito, uno de sus mayordomos a quien había humillado muchas veces.

– Perdóname Hipólito por lo que te hice en mi niñez. Ahora veo que la vida da vueltas.

– No tengo nada que perdonarte Giorgio, creo que hoy has aprendido una valiosa lección.

Comparte estos cuentos populares con tus amigos.

El Cadejo

El CadejoLas noches oscuras no son solo el hogar de terribles espantos que por diversión o maldición persiguen a los morales incautos que se atreven a andar fuera de casa a las horas que no deben. Hay también seres de luz que se manifiestan en las horas nocturnas para cuidar a las personas de buen corazón que por uno u otro motivo deben estar en la calle hasta tarde.

Muchas culturas reconocen la leyenda de un espíritu misterioso que adopta la forma de un gran perro, unas veces blanco y otras negro, que acompaña a los caminantes de por senderos solitarios en las noches de tormenta. En el norte de Europa y las islas Británicas el nombre de este espíritu es Grim, mientras que en América Central y México se le llama Cadejo Blanco o en tal caso, Cadejo Negro.

Según los que han tenido la suerte de haber visto alguna vez esta leyenda, la sensación de tranquilidad al avanzar por la solitaria noche en compañía de éste es de completa tranquilidad. Nadie sabe cómo aparece este espíritu a su lado, simplemente sienten la presencia de un animal que avanza con ellos de pronto en medio de la noche y cuando están por llegar a su destino este ha desaparecido tan en silencio como llegó.

Pero como en la mayoría de los fenómenos paranormales la dualidad juega un papel fundamental, y El Cadejo no es la excepción. Así como existe un espíritu canino bueno existo uno maligno, un Cadejo negro que asecha a los caminantes nocturnos de espíritu turbio para asesinarles.

Esta leyenda se basa en el hecho de que alrededor de los seres humanos las fuerzas del bien y del mal se encuentran en enfrentamiento constante, deseosas ambas de inclinar las almas hacia su lado y aumentar su ejército de fieles o esclavos.